Lisboa – Última parte -


Bueno, finalmente termino mi experiencia por esta fantástica ciudad la cual os recomiendo.

Terminaré recomendando tres puntos muy bonitos y que podéis tener como referencia.

Monumentos

Palacio de Ajuda: fue la residencia de la última familia real portuguesa antes de que se declarara la república. El Palacio de Ajuda construido a principios del siglo XIX, con exterior neoclásico y una decoración interior muy recargada, con un gusto más que discutible. Actualmente parte del palacio se usa para el ministerio de cultura.

Este palacio es muy muy bonito en su interior y os sorprenderá lo que podréis ver allí. Además no es unos de los sitios más turísticos de la ciudad por lo no tendréis que esperar grandes colas, ya que el sistema de visitas se basa en pedir turno de hora y sabrás a la hora que entras. Mientras tanto podéis visitar los jardines de fuera.

Panteón Nacional: La construcción de esta iglesia comenzó en el año 1682, pero sólo fue concluida casi 300 años más tarde. Por este motivo los portugueses suelen decir risueñamente “como las obras de Santa Engracia” para señalar que una obra es interminable…

Esta bella iglesia no pude visitarla por dentro por los odiosos horarios de allí (cierra a la 17 h), pero si tuve la suerte de verla por fuera y como veis es impresionante.

Santa Maria Maior de Lisboa o Sé de Lisboa : es la catedral de Lisboa e iglesia más antigua de la ciudad. Desde el inicio de la construcción en el año 1147, el edificio ha sido modificado en varias ocasiones y ha sobrevivido a varios terremotos. Actualmente es el resultado de una mezcla de distintos estilos arquitectónicos.

Pues todo esto es lo que podéis visitar en una pequeña visita de cinco días por Lisboa y recordad que todo lo que os he nombrado, está incluido en el bono de transporte y monumentos que podéis comprar en la oficina de turismo.



Lisboa – 2ª parte -


Siguiendo el hilo de la semana pasada:

Sitios de interés:

Los monumentos en la ciudad como en todos los sitios tienen sus pros y sus contras. Existen los más famosos y de obligada visita pero que al final nos dejan un mal sabor de boca y los que descubrimos por casualidad andando por la ciudad. Yo a titulo personal os hablaré de los más famosos y de los no tan famosos.

Castillo de San Jorge: Un de los monumentos más importantes de la ciudad y de obligada visita porque aunque no os gusten los castillos, simplemente deleitándose con las preciosas vistas de la ciudad desde los distintos miradores que tiene, merece la pena.

Además de tener un espacio multimedia en el que te cuentan la historia del castillo y una cámara oscura, fosas, jardines maravillosos…

Torre de Belém:

Esta torre fue en su tiempo una torre fortaleza, que junto con otras más que estaban situadas en distintos puntos estratégicos, hacían de barrera para los barcos enemigos que querían entrar en la ciudad.

Situada en el Barrio de Belém, junto con el Mosteiros dos Jerónimos y el Museo arqueológico son los puntos  turísticos de este conocido Barrio que sin lugar a duda es muy bonito, pero que a mi parecer los monumentos dejan que desear en su interior ya que no ofrecen nada interesante para el visitante, comparando el tiempo de espera de las colas.

Recomiendo que se visite a primera hora de la mañana porque después las colas son interminables.

Un punto interesante del barrio es la pastelería famosa de Belém, de la cual son famosos sus dulces y que tampoco se escapa de colas interminables.

Plaza del Comercio:

Una concurrida plaza en la que desemboca una de las más famosas calles de Lisboa. Las calle Rua Augusta, muy comercial y con numerosos comercios de distintas marcas de ropa y comida.

En esta plaza también se encuentra la oficina de turismo que ya comenté en la primera parte.

Recomendados por mi:

El museo del Carruaje: Interesante museo en el que podréis ver los medios de transporte que utilizaban los reyes y papas de la época.

Las galerías: Estas galerías solo abren una semana de septiembre y no viene comentada en ninguna guía de la ciudad, si no le comentáis a los de turismo sobre ellas no os dirán nada. Son galerías subterráneas en las que se entra por una alcantarilla de una calle de la ciudad ( Sitio muy recomendado, Llamar antes a la oficina para concretar las fechas de apertura ).

Museo del traje: Como su nombre bien indica, se trata de un museo en el que podemos ver trajes de todas las épocas y curiosidades.

Bien, la semana que viene terminaré mi experiencia por la ciudad más bonita del Atlántico.