Canis de mierda…


Sí, sí… ustedes sabéis de quien estoy hablando. No hace falta ni que pronuncie vuestros nombres. Es más, ya no tenéis derecho ni a poder tener nombre, desde el momento en el que le hicisteis daño a la pobre Marta.

Esta es la sociedad que estamos construyendo, jóvenes sin valores que encubren incluso el asesinato de sus amigos.

Encendamos una vela.